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CARTAS QUE NO SE ENVÍAN

Sé que probablemente ya no importe ahora, pero quería decirte que conservo aún los dos tickets para el crucero de Agosto. Anoche trabajaba en el estudio y me perdí pensando que si estuvieses aquí, podríamos retomar algunas cosas.

Quizás, volver a ver esa película que tanto te gusta, volver a sentir esa sensación al final, y mirar ese gesto tuyo que no dice nada pero grita gracias. Quizás también, volver a caminar juntos en esa playa agarrados de la mano, correr bajo la lluvia, o hacer el amor bajo la luz de la luna.

Hoy me he sentido así. Tan tonta. Después adivine tu fantasma en la recámara mirándome con gesto de desaprobación y entendí que no sería igual, no seriamos los mismos.

Quería recordarte, decirte que me encanta tu cabello castaño y tus dientes frontales que sobresalen un poco más que los restantes, que tu sonrisa me parece lo más bonito sobre la tierra y que extraño la serenidad de tu voz pronunciando mi nombre.

Y ya, solo quería escribir esto. Sé que igual jamás alcanzarás a leerlo. Siempre quise que fueras tú, que nos perteneciéramos a nosotros mismos mientras nos compartíamos. En este momento solo pienso que si fueras tú la lluvia de otoño que cae fría, mi paraguas no abriría para empaparme de ti y sentirte todo el día.

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